- El autor comparte su proceso de alejarse de Haskell, un lenguaje de programación funcional que usó durante 10 años como ingeniero de software.
- Al autor le atrajeron la capacidad de Haskell para entender el código de forma simbólica y algebraica, así como su sólido sistema de tipos.
- El sistema de tipos de Haskell permite una verificación estricta de tipos sin ser excesivamente restrictiva ni ruidosa, lo que facilita escribir y mantener código.
- El autor valoró mucho la capacidad de Haskell para expresar invariantes mediante tipos, lo que hace que el compilador verifique la lógica una segunda vez y mejora la seguridad y la precisión del código.
- A pesar de estas ventajas, el autor se alejó de Haskell por tres razones principales: el deseo de novedad estilística, herramientas incómodas y el cambio constante.
- La novedad estilística se refiere a la tendencia de la comunidad de Haskell a experimentar con nuevas abstracciones, lo cual es innovador pero puede dificultar el mantenimiento del código.
- El autor calificó las herramientas de Haskell como "aceptables", pero señaló que no existe nada tan fácil de usar y estable como
cargo de Rust.
- El cambio constante en Haskell, especialmente las modificaciones periódicas sin compatibilidad hacia atrás, incrementó la fricción al usar el lenguaje.
- Aunque se alejó de Haskell, el autor sigue reconociendo sus fortalezas: la capacidad de refactorizar código de forma algebraica, su sistema de tipos y su ecosistema de bibliotecas declarativas.
- El autor concluye que usar o no Haskell depende de los objetivos de cada persona, y recomienda aprenderlo para convertirse en mejor programador, aunque aconseja cautela al usarlo como lenguaje principal debido a los desafíos que describe.
1 comentarios
Opiniones de Hacker News
basese percibe como un problema porque obliga a hacer cambios en las dependencias cada vez que se lanza una nueva versión de GHC.