2 puntos por GN⁺ 2025-09-15 | Aún no hay comentarios. | Compartir por WhatsApp
  • Según investigaciones recientes, el impacto de las redes sociales en la polarización política es mucho más profundo y complejo de lo que sugieren las mediciones simples
  • El contenido con extremidad emocional se difunde más ampliamente en las redes sociales, y eso influye de hecho en el comportamiento político offline
  • Los experimentos y los datos muestran que las redes sociales no operan igual en todos los grupos etarios ni en todos los países, y que los efectos indirectos, como el “spillover effect”, son muy grandes
  • Se ha confirmado un fenómeno de “radicalización de las élites” en el que influencers políticos y grupos de élite distorsionan la opinión pública a través de las redes sociales y desencadenan ideas y acciones extremas
  • En general, es inexacto minimizar la influencia de las redes sociales basándose solo en el apoyo partidista o las métricas tradicionales de polarización

1. Introducción

  • El filósofo Dan Williams sostuvo recientemente que las críticas a las redes sociales están exageradas, pero el autor argumenta más bien que sus problemas han sido subestimados
  • Este texto explora principalmente el impacto político de las redes sociales, en particular su efecto sobre la polarización política
  • Williams considera que hay muchas partes de la discusión sobre redes sociales que están mal entendidas o exageradas, pero el autor sostiene, con base en diversos estudios y evidencias, que su impacto real es más grave
  • Se revisan especialmente sus efectos riesgosos e incendiarios sobre la política popular en Estados Unidos, y se señala que los ya conocidos problemas de la “desinformación” y las “teorías conspirativas” también tienen aspectos algo exagerados
  • Williams presenta cuatro objeciones principales sobre la polarización (tendencias históricas, impacto en adultos mayores, diferencias entre países y efectos mínimos en estudios experimentales), pero el autor critica que esos argumentos no son lo bastante convincentes y que los daños reales de las redes sociales deben evaluarse desde una perspectiva más amplia

2. Los argumentos de Williams y su revisión

Las 4 objeciones principales de Williams

  • La polarización afectiva ya venía aumentando mucho antes de la aparición de las redes sociales
  • En el grupo de adultos mayores de 65 años, que es el que menos usa redes sociales, la polarización aumentó más en los últimos años
  • En datos de 12 países de la OCDE, los patrones de polarización política difieren según el país, por lo que la influencia de las redes sociales no es consistente
  • En varios estudios experimentales de alta calidad, el uso de redes sociales tiene un efecto muy pequeño o nulo sobre el nivel de polarización individual

“¿De verdad?”

  • Faltan datos del periodo en que los smartphones y las redes sociales se volvieron universales desde la década de 2010, e incluso los datos más amplios solo se recolectaron en años de elecciones presidenciales, por lo que no son suficientes
  • Incluso al comparar tendencias de polarización entre países, hay muy pocos puntos de datos por país después de 2010
  • Es difícil negar los efectos negativos de las redes sociales basándose solo en diferencias de puntos de quiebre en datos simples
  • El estudio sobre el aumento de la polarización en adultos mayores (Boxell, Gentzkow, and Shapiro 2017) también reconoce explícitamente la posibilidad de efectos indirectos, como el spillover effect
    • Existe un mecanismo por el cual la polarización impulsada por el uso de redes sociales entre los jóvenes se transmite a los adultos mayores a través de los medios tradicionales o de la agenda política
    • Estos efectos indirectos son un fenómeno que necesariamente ocurre si se considera la naturaleza intrínsecamente social de las redes sociales
  • Los estudios experimentales personalizados (por ejemplo, cambios en el diseño del feed o desactivar redes sociales) no logran mostrar los efectos de largo plazo y agregados sobre toda la sociedad
    • La formación de actitudes políticas sigue recibiendo influencia constante a través de múltiples vías (familia, medios ya existentes, comunidades sociales, etc.)
    • Especialmente en momentos de eventos como la víspera de elecciones, la exposición indirecta sigue actuando con fuerza
  • En conclusión, para interpretar la influencia colectiva de las redes sociales hay que considerar las amplias estructuras de interacción y difusión, y no solo experimentos aislados

3. “¿Y entonces qué?”

  • Incluso si el tipo de argumento de Williams fuera correcto, la conclusión solo sería de incertidumbre, y aun así habría que mantenerse alerta ante los daños políticos de las redes sociales
  • La polarización no es el único indicador para identificar los daños de las redes sociales, y existen evidencias más amplias y persuasivas
  • Entre los ejemplos más representativos están la amplificación de contenido emocionalmente extremo y la correlación entre la penetración regional de redes sociales y conductas políticas (protestas, crímenes de odio)
  • Todo esto se resume en la “teoría de la radicalización de las élites” (elite radicalization theory)

3.1. La teoría de la radicalización de las élites

  • Está bien demostrado por la investigación que, en redes sociales, el contenido emocionalmente intenso o negativo se difunde mucho más amplia y rápidamente que el contenido neutral
    • Las expresiones de “ira moral (moral anger·disgust)” elevan de forma abrupta la capacidad de propagación del contenido
    • El sesgo de negatividad (negativity bias) humano y el sesgo de atención hacia estímulos negativos se maximizan online
    • Como resultado, se forma un entorno en el que “emprendedores de la atención” o influencers políticos producen en masa contenido negativo para obtener popularidad e ingresos
  • En los últimos años, el grupo de influencers políticos creado por las redes sociales (políticos, periodistas, celebridades, etc.) ejerce una influencia desproporcionada en el mercado de la comunicación política
    • Una fracción muy pequeña de usuarios frecuentes y radicales (el 3~10% superior) produce la mayor parte del discurso político, y sus opiniones aparecen como mucho más extremas que las de la población real de Estados Unidos
    • Como resultado, el público general termina percibiendo a su entorno como un grupo mucho más extremo y lleno de ira de lo que realmente es, lo que funciona como una profecía autocumplida
  • Numerosos estudios confirman que la exposición a expresiones extremas online incrementa la conducta real de las personas (publicar luego comentarios negativos, expresar enojo, etc.)
    • Esto se conecta con diversos problemas sociales graves, como la difusión del odio contra “outgroups” en redes sociales, las teorías conspirativas y los discursos identitarios extremos
  • Según esta teoría, las redes sociales no radicalizan necesariamente a toda la población existente, sino a un grupo relativamente pequeño de élites/influencers, que luego distribuye masivamente señales provocadoras y sesgadas
    • Estas figuras influyen en la gente común y en otras élites, distorsionando incluso la propia “autocomprensión colectiva”
  • Su aplicabilidad al comportamiento real también es alta: un estudio reciente (Rathje et al. 2025) confirmó que dejar de seguir a influencers extremos reduce los sentimientos negativos hacia el bando político opuesto durante varios meses
    • Es decir, el lado de la oferta (influencers/distribuidores políticos) realmente modifica las actitudes sociopsicológicas de sus seguidores
  • La difusión de actitudes extremas no se queda solo en “ruido” online, sino que también tiene una influencia clara en el comportamiento político offline (protestas, crímenes de odio, etc.)
    • Existen numerosos estudios cuasi experimentales que muestran que en ciudades y países con mayor uso de redes sociales aumentan efectivamente los crímenes de odio, las protestas y el apoyo a partidos extremistas
    • Estos resultados no se limitan a un país o contexto específico, sino que se observan de forma consistente en varios países del mundo (Rusia, Italia, Alemania, Estados Unidos, etc.)
  • En particular, las redes sociales también están vinculadas con corrientes de polarización política como el populismo de extrema derecha y el movimiento MAGA
    • Pero también pueden explicar el ascenso de la política radical de izquierda, ya que tanto la derecha como la izquierda obtienen beneficios de movilización dentro de esta estructura de producción de contenido negativo

3.2. Polarización partidista y radicalización de las élites

  • Esta teoría no sigue necesariamente la lógica de que las redes sociales refuercen solo el apoyo partidista dividido en dos bandos
    • Los influencers en redes sociales a menudo van más allá de la lógica bipartidista y enfatizan mensajes populistas o no partidistas
    • Debido a ello, en el mundo offline también puede aparecer el fenómeno de un debilitamiento de la lealtad al Partido Demócrata o al Republicano, o un aumento de los independientes
  • El reciente aumento de independientes políticos en Estados Unidos, así como la desconfianza hacia ambos partidos y la intensificación de sus conflictos internos, también puede interpretarse como efecto de la intensificación emocional provocada por las redes sociales
  • En última instancia, el efecto nocivo de las redes sociales puede resumirse no como un aumento del odio entre partidos específicos (affective polarization), sino como una intensificación general de las emociones políticas (affective intensity) y los cambios de conducta social derivados de ello
  • Esto sugiere el riesgo de que los métodos de medición politológica (polarización de políticas públicas) subestimen el impacto real de las redes sociales

5. Conclusión

  • En los últimos 15 años, las redes sociales han transformado seriamente el entorno político de Estados Unidos y de varios otros países en dos aspectos: los incentivos para producir contenido negativo y sensacionalista y la consiguiente inducción de conductas políticas extremas
  • Los grupos de élite, como los influencers políticos, han liderado de manera innovadora cambios en la opinión pública y en la percepción social a través de las redes sociales
  • Aunque, como sostiene Williams, las métricas de polarización no se hayan disparado bruscamente, el aumento de la ira, el miedo, los discursos políticos basados en identidad y los episodios de violencia política sí aparece con claridad
  • Estos cambios no necesariamente pueden verse solo como una causalidad directa de las redes sociales, pero mantienen una profunda relación con el movimiento MAGA (Trump) y con el ascenso de diversas políticas extremas, tanto progresistas como conservadoras
  • A futuro, si no se diagnostica con claridad el impacto de la revolución de los medios digitales sobre toda la estructura social, existe un gran riesgo de subestimar sus peligros sociales, y hace falta una reflexión equilibrada sobre el impacto tecnológico

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