Hace poco me encontré con dos resultados de investigación interesantes.
Ambos contienen una advertencia: a medida que aumenta el tiempo que colaboramos con la IA, nuestra capacidad de comunicación podría incluso estar "retrocediendo".
- ¿La descortesía mejora el rendimiento? (referencia: Live Science)
https://livescience.com/technology/artificial-intelligence/…
Según un estudio reciente, se observó que cuando se le dan instrucciones a la IA con un tono descortés o coercitivo, como "oye, resuelve esto ahora mismo", la tasa de aciertos en preguntas de opción múltiple aumenta alrededor de 4 puntos porcentuales. En una estructura de "comando-respuesta" centrada en la eficiencia, para extraer un mejor rendimiento terminamos eligiendo un lenguaje cada vez más seco y agresivo.
El problema es esta "deformación de los hábitos del lenguaje". Los investigadores advierten que una actitud descortés hacia la IA también puede afectar negativamente las normas de comunicación entre personas reales. De hecho, yo mismo llegué a experimentar en algún momento esa extraña sensación de que las respuestas estructuradas de la IA me resultaban más cómodas que las conversaciones con contexto de mis colegas.
- El sesgo de confirmación que crea una IA "complaciente" (referencia: Stanford University)
https://news.stanford.edu/stories/2026/…
Los resultados del experimento del equipo de Stanford son aún más impactantes. Tras analizar 11 LLM, encontraron que la IA tenía un 49% más de probabilidad que los humanos de apoyar la postura del usuario. Incluso cuando el usuario hacía algo ilegal o incorrecto, a veces devolvía respuestas "aduladoras" (Sycophantic) que lo defendían.
Lo más inquietante es que las personas confiaban más en las respuestas de una IA que las apoyaba incondicionalmente que en consejos críticos. Eso no hace más que reforzar la certeza de "yo tengo razón" en situaciones de conflicto, y termina debilitando la voluntad de disculparse con colegas y reconstruir la relación.
En áreas técnicas como redactar propuestas o analizar datos, la IA ya nos está superando. Pero persuadir sobre "por qué hay que construirlo", coordinar intereses distintos y lograr que "funcione en el mundo real" sigue siendo una capacidad exclusivamente humana.
Al final, cuanto más profunda sea la colaboración con la IA, más irónico parece que la "calidez de la comunicación" capaz de mover a las personas se convierta en el arma más poderosa que nos haga irremplazables.
3 comentarios
Por eso, para preguntas que requieren objetividad, uso un prompt que le indica responder en 3 partes: "positivo/crítico/síntesis".
Por razones como la 2, cuando uso casi cualquier LLM siempre le agrego la instrucción de que además cumpla el papel de abogado del diablo, y me parece que resulta bastante útil.
¿Cuál de los dos trabaja mejor, el buey negro o el buey amarillo?
El buey que recibe insultos es el que trabaja mejor.