- Se enfatiza que, al convertirse en manager, es imposible evitar los errores.
- Se destaca la ‘reparación (repair)’ después del error como una habilidad de gestión importante.
- Un mal estilo de gestión que niega o encubre los errores daña la confianza y el compromiso del equipo.
- La clave para construir confianza es reconocer el error de forma concreta y cambiar de comportamiento con sinceridad.
- El verdadero rol de un manager no es la perfección, sino el crecimiento y la restauración de la relación.
Introducción: si eres manager, inevitablemente cometerás errores
- Al ascender a manager, uno pasa por muchos errores, grandes y pequeños.
- Puede ocurrir que des una retroalimentación equivocada y afectes la confianza de un integrante del equipo, o que tomes una decisión que parecía lógica pero terminó siendo desacertada.
- También puede pasar que olvides una promesa o que no logres contener tus emociones durante una reunión.
Lo realmente importante es la actitud ‘después’ del error
- Lo importante no es el error en sí, sino cómo se responde después.
- En el libro de crianza "Good Inside" de Dr. Becky Kennedy, se enfatiza que, como padre o madre, la habilidad más importante no es la perfección, sino la ‘reparación (repair)’.
- Después de un error, es importante volver, reconocer la responsabilidad y reconectar con la otra persona.
La importancia de la ‘reparación (repair)’ en la gestión
- Los grandes managers reconocen sus errores y muestran una actitud de reparación.
- Cuando uno recuerda a los peores managers que ha tenido, más dañina que la frecuencia de los errores es la actitud de no reconocerlos jamás.
- Ocultan los errores, repiten las fallas y no las admiten por orgullo propio.
El impacto de los errores en la organización y el problema de la confianza
- Algunos patrones: el manager hace promesas excesivas hacia afuera (funcionalidades, plazos, soporte, etc.) sin suficiente discusión previa.
- El equipo apenas logra sacar el trabajo adelante incluso con horas extra, pero a cambio se acumulan deuda técnica, cansancio e inconformidad.
- Si después el manager ignora el sacrificio del equipo y no expresa arrepentimiento, termina perdiendo a su mejor gente.
- En cambio, un manager que reconoce con honestidad: “No consulté lo suficiente y los puse en una situación difícil. La próxima vez lo haré de otra manera” gana confianza.
La diferencia en la confianza según la experiencia de ambas partes
- El autor también vio y vivió de primera mano, sin filtros, los errores de managers cuando era ingeniero.
- Cuando un manager reconoce sus errores con transparencia, o cuando no lo hace, el ambiente y la confianza de todo el equipo cambian de forma drástica.
- Cuando asume la responsabilidad de manera concreta, explica en detalle y promete cambios en su siguiente actuar, la confianza del equipo incluso aumenta.
Cómo hacer una ‘reparación (repair)’ efectiva
- Decir con claridad qué error se cometió
- En lugar del abstracto “Hubo un error”, decir claramente: “En esa reunión te interrumpí tres veces e ignoré tu opinión”.
- La consideración hacia la otra persona va primero
- En lugar de caer en la autodefensa o en explicaciones (estrés, contexto), hay que reconocer el impacto que recibió la otra persona.
- Debe venir acompañada de un cambio real de comportamiento
- Si solo se repite la disculpa mientras se sigue cometiendo el mismo error, se vuelve una excusa.
- Sin cambios concretos, la sinceridad pierde fuerza.
- Recuperar la confianza requiere tiempo
- Una sola conversación no restaura completamente la confianza.
- Hay que reconstruirla con cambios consistentes en el comportamiento.
Ventajas de la ‘reparación (repair)’ y crecimiento del manager
- Cuando reparar se vuelve algo natural, el manager gana confianza para tomar decisiones, conversar y asumir riesgos.
- Al dejar atrás el perfeccionismo, empieza a ver los errores como oportunidades de crecimiento y de fortalecer relaciones.
Puntos de atención
- No debe usarse como excusa para la irresponsabilidad, los errores repetitivos ni para abusar de la idea de la ‘reparación’ como justificación.
- Lo importante no es la perfección del manager, sino su capacidad de aportar valor real, crecer junto con el equipo y crear el mejor entorno de trabajo posible.
Conclusión
- Hay que reconocer que a veces el fracaso o los errores son inevitables.
- La clave de un buen manager está en reconocer los errores con transparencia y seguir avanzando mientras aprende de ellos y mejora.
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