Los managers buena onda, con la amabilidad como excusa, no dan retroalimentación y bajan las expectativas, reprimiendo así el potencial de su equipo. Esto es el efecto Golem: las bajas expectativas terminan provocando una caída real del desempeño y el estancamiento profesional.
1. Los 5 grandes problemas de los managers buena onda
- No comunican las expectativas: frases como "Está bien, puedes hacerlo con calma" hacen que el integrante del equipo abandone los retos.
- Evitan conversaciones difíciles: al no señalar los errores, los problemas se acumulan y el rendimiento del equipo cae, aunque se les siga viendo como un "buen jefe".
- Asignan mal el trabajo: en vez de dar proyectos complejos, asignan tareas simples y bloquean oportunidades de crecimiento.
- No recomiendan ascensos: por falta de habilidad política del manager, no impulsan a su gente y terminan bloqueando su camino profesional.
- Exceso de protección emocional: por evitar la crítica, el equipo se debilita y queda en desventaja frente a la competencia externa.
2. Mecanismo detallado del efecto Golem
- Formación de expectativas: el tono y las acciones del manager reducen la autoeficacia del integrante del equipo.
- Autolimitación: la persona termina creyendo "solo doy para esto" y reduce su esfuerzo.
- Círculo vicioso del desempeño: menor producción → estancamiento real de habilidades → daño a la carrera a largo plazo (lo opuesto es el efecto Pigmalión, donde expectativas altas generan un gran desempeño).
3. Estrategias prácticas para enfrentarlo
- Fortalecer el auto-feedback: en lugar de depender del manager, pedir opiniones honestas a colegas o mentores.
- Ofrecerse para retos: proponer activamente: "¿Puedo encargarme de este proyecto?"
- Pedir expectativas explícitas: preguntar directamente "¿Qué nivel esperan?" para inducir un estándar más alto.
- Prepararse para cambiar de trabajo: si no hay resultados en 6 meses, consultar con un mentor y considerar cambiar de área o de empresa
Aún no hay comentarios.