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La multa impuesta al operador de un sitio web que usó Google Fonts fue de 100 euros
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La IP del usuario puede utilizarse para identificar a una persona, y al usar servicios como Google Fonts, la dirección IP queda expuesta a Google
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El visitante no tiene la obligación de cifrar su dirección IP (por ejemplo, usando una VPN)
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El uso de Google Fonts ocurre sin la intención del visitante del sitio web y, por ello, vulnera derechos personales, por lo que el tribunal dictaminó que la reclamación de indemnización por daños era válida
1 comentarios
Lo leí con la función de traducción al alemán de Google y, incluso leyéndolo por encima, me pareció que este es un fallo algo problemático...
Si se piensa así, entonces ¿no habría que dejar de usar también todas las librerías de JS alojadas en un CDN?