Las ocho reglas de oro del diseño de interfaces
- Buscar la consistencia: en situaciones similares debe requerirse la misma secuencia de acciones, y deben usarse de forma uniforme los mismos términos en prompts, menús y pantallas de ayuda, así como colores, layouts, uso de mayúsculas y minúsculas, tipografías, etc.
- Buscar la usabilidad universal: se deben reconocer las necesidades de distintos usuarios y diseñar considerando desde principiantes hasta expertos, grupos de edad, discapacidades, diferencias internacionales y diversidad tecnológica.
- Ofrecer retroalimentación útil: debe existir retroalimentación de la interfaz para todas las acciones del usuario; para acciones frecuentes y menores basta una respuesta simple, mientras que para acciones poco frecuentes e importantes se requiere una respuesta más profunda.
- Brindar cierre mediante diseño interactivo: las secuencias de acciones deben organizarse en grupos, y mediante retroalimentación sobre la finalización de cada grupo se debe dar al usuario una sensación de logro y alivio.
- Prevenir errores: la interfaz debe diseñarse para evitar que el usuario cometa errores graves y, si ocurren, debe ofrecer instrucciones de recuperación simples y específicas.
- Permitir deshacer acciones fácilmente: siempre que sea posible, las acciones deben poder revertirse para animar a los usuarios a explorar nuevas opciones sin miedo a equivocarse.
- Mantener el control del usuario: los usuarios con experiencia quieren que la interfaz responda a sus acciones y que no haya cambios en los comportamientos que ya conocen; sienten desagrado cuando es difícil obtener la información necesaria o no logran el resultado deseado.
- Reducir la carga de la memoria de corto plazo: como la cantidad de información que las personas pueden procesar en la memoria de corto plazo es limitada, deben evitarse las interfaces en las que el usuario tenga que recordar información de una pantalla para usarla en otra.
La opinión de GN⁺
- Este texto presenta los principios básicos del diseño de interfaces propuestos por Ben Shneiderman, y estos principios ofrecen un buen punto de partida para diseñadores de móvil, escritorio y web.
- Estos principios para mejorar la experiencia de usuario ayudan a que las personas entiendan mejor el sistema y lo usen de manera más eficiente.
- Este texto ofrece lineamientos útiles que los ingenieros de software principiantes pueden consultar al diseñar interfaces fáciles de usar.
1 comentarios
Comentarios de Hacker News
El rendimiento no forma parte del diseño de UI, pero suele pasarse por alto. Una UI con mal rendimiento viola todos los principios de diseño.
Una UI inestable y que cambia con frecuencia también viola la mayoría de los principios. Los smart TV son especialmente malos en este aspecto: el diseño de la pantalla de inicio y los íconos de las apps cambian seguido sin motivo.
Los íconos sin etiquetas, a veces ni siquiera con tooltip, son un problema cada vez peor. Si tienes que buscar en Google para saber qué hace un botón, el diseño de UI es malo.
Explicación de por qué la consistencia es importante.
Es importante comunicar con claridad el modelo conceptual al usuario.
Cuando el usuario introduce un código postal incorrecto, se le debe guiar para corregir solo la parte con error en lugar de volver a llenar todo el formulario de nombre y dirección.
En lugar de desactivar elementos del menú, debería mostrarse un mensaje de error que explique por qué el comando no está disponible cuando el usuario haga clic en él.
Las 10 heurísticas de usabilidad de Nielsen ofrecen buenas guías para el diseño de UI.
Desde 2013, la consistencia empezó a desmoronarse, y con la aparición de las UI basadas en CSS, cada sitio y app implementó su propia UX.
Es un error particularmente grave que, en lugar del elemento que el usuario intenta seleccionar, aparezca de repente otra cosa y haga que seleccione algo por error.
Los elementos de la interfaz no deberían moverse inesperadamente después de que esta se haya renderizado.
Discusión sobre reglas de oro de una utopía evidente.