- En los primeros años de las computadoras personales, los usuarios tenían el derecho de ejecutar libremente cualquier software que quisieran, pero hoy esa libertad está desapareciendo gradualmente
- El reciente anuncio de Google de endurecer las restricciones al sideloading de APK representa una nueva limitación a la libertad de las plataformas y, bajo el argumento de la seguridad, reduce la capacidad de elección de los usuarios
- Este modelo de ecosistema cerrado (walled garden) se originó en la industria de las consolas de videojuegos y luego se expandió a los smartphones a través de la App Store de Apple
- Incluso las plataformas abiertas como Android y Windows se están moviendo poco a poco hacia un mayor control por razones de seguridad y comerciales
- No se trata solo de un cambio técnico, sino de una amenaza a la libertad esencial de la computación personal, ya que implica el debilitamiento de la creatividad y el espíritu de experimentación de los usuarios
El declive de la computación libre
- Hace más de 40 años, cuando las microcomputadoras comenzaron a llegar a los hogares, los usuarios podían ejecutar libremente programas recibidos en disquetes o desde BBS
- Se podía ejecutar cualquier cosa: un disco prestado por un amigo, código escrito por uno mismo, o cualquier otro formato
- La computadora era “del usuario” y no preguntaba si debía ejecutar algo o no
- Sin embargo, hoy esa libertad está desapareciendo poco a poco, y la mayoría de los usuarios ni siquiera percibe el cambio, aunque ya va más de la mitad del camino
Las restricciones al sideloading de Google
- Google anticipó que, a partir de 2026, aplicará una política que dificultará la instalación de APK que no hayan pasado por el proceso de aprobación de Play Store
- El argumento es reforzar la seguridad, pero en la práctica restringe la ejecución de apps no oficiales
- El riesgo de filtración de datos personales por malware existe, pero también es evidente la motivación ligada a los intereses comerciales de la empresa
- En el pasado, Android se presentaba como una plataforma abierta, a diferencia de Apple, pero esta medida implica un giro hacia un mayor control de su propio ecosistema
- Siguen existiendo métodos alternativos, como el registro de desarrollador, pero se considera una reducción real de la libertad del usuario
El origen del ecosistema cerrado: la industria de las consolas
- El concepto de plataforma cerrada (walled garden) apareció primero en la industria de las consolas de videojuegos, antes de los smartphones
- Sony, Nintendo y otras diseñaron sistemas capaces de ejecutar solo discos o cartuchos aprobados, asegurando ingresos por licencias de las desarrolladoras
- Ejemplos: el sistema antipiratería 10NES de Nintendo y los casos de evasión mediante modchips para PlayStation de Sony
- Como los consumidores veían las consolas como dispositivos de un solo propósito, aceptaron como algo natural la limitación para ejecutar su propio software
- Mientras hubiera una amplia biblioteca de juegos, había pocas quejas
- En cambio, la PC era vista como una herramienta multipropósito para crear, trabajar y entretenerse, por lo que la apertura era la premisa básica
El punto de inflexión en la era del smartphone: Apple y Android
- Apple introdujo con el iPhone un modelo cerrado centrado en la App Store
- Solo se pueden instalar apps aprobadas, y la seguridad y la garantía de calidad se presentan como ventajas
- Los usuarios celebraron un “ecosistema seguro” libre de virus, pero con ello quedó establecido el control total de Apple
- Todas las apps deben pasar por la aprobación de Apple y sus comisiones, y el usuario, aunque sea dueño del dispositivo, no tiene el control
- Android, en sus inicios, se diferenció de Apple con una estructura abierta basada en Linux
- Los usuarios podían instalar sus propias ROM, obtener acceso root y ejecutar apps externas
- Pero con el tiempo avanzó un cierre gradual bajo el argumento de la seguridad y las actualizaciones
- Las restricciones al acceso root y las advertencias sobre sideloading redujeron la autonomía del usuario
La respuesta de Windows y sus límites
- Microsoft también impulsó un modelo de distribución de apps centrado en Microsoft Store, repitiendo experimentos de tipo cerrado
- Windows RT y Windows 10 S solo permitían ejecutar apps firmadas, pero fracasaron comercialmente
- Por ahora, Windows de escritorio sigue manteniendo una estructura abierta donde es posible ejecutar lo que uno quiera
- Sin embargo, desde Windows 11 se han reforzado las políticas centradas en seguridad y tienda, lo que deja abierta la posibilidad de un control gradual
- Una parte importante de los usuarios ya se acostumbró al entorno restringido estilo smartphone, por lo que es poco sensible a la pérdida de libertad
- El ecosistema de escritorio todavía depende de la apertura del software profesional y de las herramientas industriales
- Si se cerrara, es muy probable que los usuarios de los sectores científico e industrial migren a Linux
La pérdida de la creatividad y el espíritu de experimentación
- El autor señala como principal preocupación la pérdida de la libertad de experimentar y aprender a través de la computadora
- Antes, cualquiera podía crear pequeños programas y compartirlos, pero hoy
los intentos creativos se ven frenados por barreras como el registro en SDK y los costos para desarrolladores
- La creación de mods y el intercambio de contenido no oficial basados en la comunidad también se están volviendo cada vez más inviables
- Este entorno conduce a una inhibición previa de la creatividad y daña la esencia misma de la computación personal
- Como solución, se enfatiza la elección del consumidor (votar con la cartera)
- En lugar de una “computación para consumidores” donde solo puede ejecutarse código aprobado por empresas,
hay que defender la computación personal en la que el usuario tiene el control
- La clave es recuperar el principio de que “tu computadora debe ejecutar lo que tú quieras”
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