- Entró al sector atraído por los ideales libertarios y cypherpunk, pero con el tiempo quedó claro que no estaban construyendo finanzas descentralizadas, sino un gigantesco casino en línea
- La narrativa de un “nuevo sistema financiero” que la industria ha repetido terminó siendo, en la práctica, una estructura que reempaca sin fin juegos especulativos como la competencia entre L1, los DEX, los derivados y las memecoins
- En un mercado centrado más en participantes de un juego de suma cero que en usuarios reales, el sentido de “crear valor” y de “negocios sostenibles” se fue desgastando
- A pesar del discurso de las finanzas descentralizadas, el capital se concentró en esquemas como encontrar la próxima Solana, creando capitalizaciones de mercado de 10 mil millones de dólares, pero sin traducirse en una verdadera innovación financiera
- Advierte que, a largo plazo, la financiarización y ludificación de esta industria forman una estructura tóxica que debilita la movilidad social, y concluye que elegirá “lo correcto, no el dinero”
I Wasted 8 Years of My Life in Crypto
1) Del idealismo a la dura realidad
- En su adolescencia, influido por Ayn Rand, el libertarianismo y el movimiento cypherpunk, se involucró en las criptomonedas creyendo que eran una tecnología capaz de reemplazar al sistema financiero tradicional
- Explica que le impactó con fuerza la narrativa del bitcoin como poder absoluto de propiedad, al permitir llevar activos en la cabeza a través de fronteras
- Pero el mercado real que encontró al trabajar tiempo completo tenía como núcleo no las finanzas descentralizadas, sino una estructura que amplificaba la especulación
2) “No construí un sistema financiero, construí un casino”
- La realidad vivida dentro de la industria estaba muy lejos de ese supuesto “nuevo sistema financiero”
- Llegó a la conciencia de que el ecosistema que había ayudado a construir se parecía más a un casino multijugador en línea que funciona 24/7
- Expresa una fuerte desilusión al reconocer que la narrativa envuelta como innovación era, en esencia, la expansión de plataformas de apuestas
3) Lo que las guerras de L1 revelan sobre la naturaleza del mercado
- Define el flujo de capital hacia nuevas L1 como Aptos, Sui y Sei como una “competencia por el cuarto lugar”
- Después de que Solana consolidara una estructura de ganador-se-lo-lleva-todo, el mercado volcó dinero en encontrar al siguiente candidato para ocupar un lugar después de bitcoin, Ethereum y Solana
- Evalúa que, aunque en ese proceso se formaron enormes capitalizaciones de mercado, eso no contribuyó a construir un nuevo sistema financiero
- Este patrón se repite no solo en las L1, sino también en DEX spot, DEX de derivados, mercados de predicción y plataformas de memecoins
4) El problema de la “ludificación” de toda la industria
- Señala que en cripto se consolidó una estructura en la que se puede ganar dinero sin sostenibilidad del producto ni del negocio
- Esto no tiene relación con la creación de valor real y también contradice las formas de acumulación de riqueza a largo plazo
- Cuestiona que toda la economía se esté normalizando como una manera de sacarse dinero unos a otros en poco tiempo
5) Conclusión: “¿Quieres ganar dinero o quieres tener la razón?”
- Independientemente de las proyecciones del precio de BTC, critica la estructura de una industria que reproduce infinitamente juegos sin valor
- La diagnostica como una tendencia tóxica que provocará el colapso de la movilidad social en las generaciones jóvenes
- Citando la frase de CMS Holdings, “Do you want to make money, or do you want to be right?”, declara que esta vez elegirá ‘tener la razón’
2 comentarios
Me preocupa que el mercado de las criptomonedas se convierta en la nueva subprime.
Opinión de Hacker News
Al leer el ensayo de Vitalik, divide el ecosistema cripto en cuatro grupos: tenedores de tokens, usuarios prácticos, intelectuales y builders
Cada grupo tiene motivaciones distintas y hay una gran brecha de entendimiento entre ellos. Pero al final estos cuatro grupos dependen unos de otros, y el reto es mantener el equilibrio
Las criptomonedas son un experimento económico y también un experimento de ciencias sociales, por lo que hay que entender la psicología de todos los participantes
La promesa inicial de las criptomonedas desapareció hace mucho tiempo
En vez de convertirse en una alternativa al dinero fiat, terminaron siendo activos de alto riesgo llenos de estafas y comunidades tóxicas
No son más que acciones de alto riesgo donde además hay que asumir el peligro de robo
Yo nunca entendí la lógica de Bitcoin desde el principio
La blockchain es, en esencia, una base de datos incómoda, así que la idea misma de montar una moneda sobre ella suena poco realista
Al final, parece que la gente cayó en esto por no entender economía o por el efecto Dunning-Kruger
Últimamente dejé atrás el cinismo de “las cripto son un casino” y empecé a pensar más bien que ahora sí hacen falta
Como muestra el caso de este artículo, la estructura monopólica de pagos de Visa y Mastercard es demasiado riesgosa
Hace falta que las criptomonedas existan como una opción alternativa frente al sistema financiero tradicional
Ya desde hace 8 años quedaban claras las limitaciones de las criptomonedas
Muchísima gente inteligente lo intentó, pero aun así su uso práctico sigue siendo básicamente comprar droga
Mientras no todo el mundo esté sobre blockchain, un sistema sin confianza es imposible
Empecé con las criptomonedas en 2011~2012. En ese tiempo hacía muchas transacciones internacionales, así que Bitcoin parecía un medio de pago revolucionario
En algún momento tuve 100 BTC, pero los vendí por dificultades de la vida. Convertí unos 40 mil dólares en efectivo, pagué deudas y compré una casa
En el primer gran boom de 2017~2018 desapareció la mayor parte del idealismo, y todo se volvió más centrado en ganar dinero
Al final, las criptomonedas evolucionaron hasta convertirse en un producto financiero
No fue un desperdicio total. La experiencia técnica acumulada en 8 años también puede servir en otros lugares. Al menos no desperdicié tiempo con los NFT
Vendí la mayor parte de mi BTC cuando llegó a 120 mil dólares, pero dejé una parte como activo de emergencia. Es por si llega una situación en la que tenga que operar sin banco ni tarjeta
La idea de que “puedes poner USDC o Bitcoin en una cuenta bancaria y enviar dinero a cualquier parte del mundo en segundos” sigue siendo muy poderosa
Pero técnicamente eso ya es posible. El problema es el control legal y las restricciones geopolíticas
En HN suelen ver la tecnología blockchain de forma negativa, pero para quien tenga curiosidad dejo este texto: “¿Para qué se usa realmente la blockchain?”