41 puntos por oosir 2025-12-10 | 4 comentarios | Compartir por WhatsApp
  • Tener un empleo es la opción que la mayoría de la gente cree que es la “realidad”. Pero no es el único camino. Hay una forma de no trabajar nunca para otros en toda tu vida: crear tu propia empresa.
  • Una empresa no es un medio para evitar trabajar. Al contrario, es el trabajo más duro que hay. Pero te permite salir de las prioridades que otros imponen, del humor de los jefes y de las quejas innecesarias que vienen con las organizaciones. Sobre todo, te lleva a trabajar en algo que de verdad te interesa, no en el proyecto de alguien más.
  • Si miras el camino de quienes ganan más dinero, la respuesta es clara. La mayoría son personas que crearon su propia empresa. Puede ser desde un negocio de barrio hasta Google, pero el principio es el mismo.
  • Una empresa como Google no parecía grandiosa desde el principio. Sus fundadores tampoco imaginaban que crearían una compañía así. Una startup siempre comienza en un estado de “puede funcionar o puede no funcionar”.
  • Por eso, “cómo crear Google” no trata de enseñar una fórmula de éxito. Habla de cómo llegar al punto de partida en el que Google empezó, es decir, a una posición desde la que puedas hacer un intento con las mismas probabilidades.
  • Para llegar a ese punto solo se necesitan tres cosas: habilidad técnica, una idea y un cofundador.
  • La forma más segura de volverte bueno en tecnología es una sola: hacer tus propios proyectos. No intentes predecir qué tecnología tendrá futuro. Esas predicciones siempre fallan. Simplemente construye lo que más te interese ahora.
  • El interés es el combustible del esfuerzo. Estudiar a la fuerza y hacer un proyecto porque te gusta son cosas en las que inviertes una energía completamente distinta.
  • Si no sabes por dónde empezar, puedes empezar por programación. La programación siempre ha estado en el centro de las startups, y es muy probable que eso no cambie demasiado en el futuro.
  • Las clases de ciencias de la computación que aprendes en la escuela no son suficientes. Escuchar bien una clase y escribir código de verdad son habilidades completamente distintas. Por eso las empresas de Silicon Valley miran el código, no las calificaciones.
  • El momento en que de verdad te vuelves bueno programando es cuando te topas con una situación como: “quiero incluir esta función sí o sí, pero no sé cómo hacerlo”. La velocidad de aprendizaje en ese momento no se puede comparar con la de una clase.
  • La técnica no significa necesariamente solo código. Todo acto de crear es técnica. El criterio central es uno solo: ¿estás creando o solo estás consumiendo?
  • Incluso una habilidad que parece inútil puede cumplir después un papel decisivo. Como la caligrafía de Steve Jobs, una experiencia que comenzó por interés puede conectarse más adelante de una manera inesperada.
  • Un proyecto no tiene que ser serio. Puede ser algo ligero. Lo importante es si lo estás disfrutando. La mayoría de los programadores comienzan haciendo juegos.
  • Puedes tener varios proyectos. Tampoco hace falta obsesionarte con uno solo. Lo importante es seguir tu “interés real” y continuar creando. La técnica, al final, es una cuestión de práctica acumulada.
  • Cuando ya te familiarizas lo suficiente con la tecnología, no hace falta forzar las ideas. Empiezas a ver las “partes vacías” del mundo. Notas problemas que podrían arreglarse pero siguen abandonados.
  • A los ojos de un programador, el mundo entero se ve como “software faltante”. Como una tienda donde la puerta se atora y en vez de arreglarla solo pegan un letrero.
  • Facebook no surgió de un gran plan de negocios. Fue simplemente un proyecto nacido de pensar: “¿esto no se podría arreglar en una noche?”.
  • Lo mismo pasó con Apple y Google. No intentaban crear una empresa; solo querían hacer algo mejor.
  • Las mejores startups por lo general no empiezan con el objetivo de crear una startup. Si una idea pareciera claramente buena desde el comienzo, alguien más ya la habría hecho.
  • Si eres joven y tienes soltura técnica, tu sentido inconsciente de lo que es interesante es más preciso que cualquier plan de negocios.
  • Para una idea de startup solo hace falta una cosa: algo que mis amigos realmente quieran. Algo que les guste tanto que les daría pena si el servicio desapareciera.
  • Un cofundador no se encuentra buscándolo, sino que aparece al hacer proyectos juntos. Hablando no puedes saber ni la habilidad ni la química. Solo se descubre construyendo.
  • Estudiar en la escuela importa. La razón es clara. En las buenas universidades se reúnen cofundadores y colegas sobresalientes. La lista de universidades de las que salen muchas startups exitosas casi coincide con la de las universidades a las que es difícil entrar.
  • Esto no es una cuestión de prestigio, sino de filtrado. Un entorno al que es difícil entrar reúne a personas con inclinaciones parecidas.
  • La universidad no es la única respuesta, pero sigue siendo el lugar donde más suelen surgir cofundadores e ideas.
  • Al final, lo que hay que hacer es simple. Domina una habilidad técnica. Haz proyectos. Estudia y entra a una buena universidad.

Eso es todo.
Crea y estudia.
Después, lo demás llega de manera natural.

4 comentarios

 
princox 2025-12-12

Creo que vi este texto hace muchísimo tiempo... pero volvió a ser un texto que me motivó otra vez. Gracias por subirlo.

 
edunga1 2025-12-11

El momento en que uno realmente se vuelve muy bueno programando es cuando se topa con una situación de "quiero incluir sí o sí esta función, pero no sé cómo hacerlo". La velocidad de aprendizaje en ese momento no se puede comparar con una clase.

¡Es una razón importante para hacer cosas personales!

 
bus710 2025-12-10

Es el tipo de cosas que me gustaría contarles a mis sobrinos, pero que en el momento no me saldrían tan fluidamente al hablar jaja

 
sazza 2025-12-10

Buen contenido ✍️