El periodismo de “el CEO dijo”
(karlbode.com)- La práctica periodística de transmitir tal cual las declaraciones de ejecutivos corporativos, sin verificación ni contrapunto, se ha normalizado como una forma establecida en gran parte de la prensa estadounidense
- Este tipo de cobertura repite y cita declaraciones de CEOs famosos como Elon Musk, Sam Altman y Mark Zuckerberg como si fueran artículos promocionales, excluyendo la verificación de hechos y el contexto
- Los medios excluyen deliberadamente opiniones de expertos críticos y operan con una lógica centrada en el ciclo de noticias y la captura de ingresos publicitarios
- Como resultado, se debilita el periodismo orientado al interés público, y la prensa reproduce una realidad ficticia que mantiene los mitos sobre la riqueza y el poder
- La industria mediática de Estados Unidos carece de voluntad para transformarse, por lo que persiste un seudoperiodismo con la función crítica paralizada
El problema del periodismo de “¡el CEO dijo!”
- El periodismo de “¡el CEO dijo!” se refiere a una forma de cobertura que transmite las declaraciones de ejecutivos tal cual, sin contexto, verificación ni contrapunto
- La prensa estadounidense ha funcionado durante mucho tiempo como una estructura que sostiene el poder corporativo y los intereses del capital, y esta práctica periodística se ha ido consolidando gradualmente como algo normalizado
- Elon Musk, Sam Altman y Mark Zuckerberg figuran entre los principales beneficiarios, y hay numerosos casos en los que sus declaraciones se citan repetidamente como si fueran contenido promocional
- Esta cobertura excluye la verificación de hechos y el contexto de conductas pasadas, y deja deliberadamente fuera opiniones de expertos críticos mientras se concentra en el ciclo de noticias y los ingresos publicitarios
- Como resultado, se debilita el periodismo de interés público, y los medios se deforman en una estructura que reproduce una realidad ficticia destinada a mantener los mitos sobre la riqueza y el poder
Los problemas estructurales de la prensa estadounidense
- La prensa de Estados Unidos ha cumplido durante mucho tiempo el papel de respaldar el poder corporativo y los intereses de la “clase extractiva (extraction class)”
- Antes existía debate académico sobre esto, pero ahora se describe como una situación en la que incluso esa sutil pretensión ya ha desaparecido
- La estructura mediática integrada ataca las reformas progresistas, mitifica a los ricos y funciona como una extensión del marketing de productos
- Esta tendencia se ha normalizado gradualmente durante décadas, hasta el punto de que muchos periodistas ni siquiera reconocen que están haciendo ese tipo de cobertura
Casos típicos de cobertura del tipo “¡el CEO dijo!”
- Elon Musk es una de las figuras más cubiertas por la prensa, y sus declaraciones se repiten sin crítica
- Ejemplo: su promesa de ayudar a pagar salarios de agentes de la TSA fue reproducida tal cual por varios medios
- Sin embargo, la prensa no menciona el historial de promesas falsas y comportamiento errático de Musk (por ejemplo, su promesa de entregar respiradores, su afirmación sobre mejorar el agua de Flint, o sus declaraciones sobre reducir el despilfarro gubernamental)
- Sam Altman, pese a una trayectoria oportunista y poco ética, recibe cobertura favorable por parte de los medios
- Mark Zuckerberg, pese a su falta de innovación y carisma, ve cómo sus declaraciones se publican a un nivel indistinguible de un publirreportaje
- A veces se publican simultáneamente declaraciones infundadas de varios CEOs, formando un ciclo de noticias que en la práctica no significa nada
Las reglas de la cobertura del tipo “¡el CEO dijo!”
- No se contradice directamente la declaración del CEO, ni siquiera cuando existe un historial de afirmaciones falsas reiteradas
- No se aporta contexto sobre declaraciones previas de la empresa o del CEO; la declaración siempre debe existir en un “vacío”
- No se citan opiniones de expertos objetivos o académicos, especialmente si podrían criticar al CEO
- Esto se omite deliberadamente para acelerar la producción de artículos y asegurar tráfico publicitario
- No se verifica después si la declaración era verdadera, especialmente en el caso de promesas previas a grandes fusiones y adquisiciones
La experiencia personal del periodista y el cambio de percepción
- Al entrar al sector como periodista de telecomunicaciones, se dio cuenta de que gran parte del periodismo de negocios en Estados Unidos no tiene interés en la verdad ni en el contexto
- Le llamó la atención que la cobertura sobre grandes empresas de telecomunicaciones no mencionara estructuras monopólicas y poco éticas, aunque al principio pensó que el problema era él
- Con el tiempo, entendió que los medios estaban construyendo una realidad alternativa que glorifica la acumulación de riqueza más que informar hechos
- Esa realidad funciona como una estructura narrativa ficticia diseñada para mantener los mitos de los ricos
Las consecuencias de este periodismo ficticio
- Esta cobertura parece periodismo real, pero no es más que un simulacro (simulacrum) que excluye el contexto y la verdad
- Se la compara con “una prensa como un muñeco Ken sin genitales”, descrita como un estado del que se han eliminado todos los elementos críticos para no incomodar a nadie
- Como resultado, junto con el declive de la cobertura de interés público, se expande la normalización y la indiferencia frente a la corrupción
- Dentro de los medios existen grupos de “aristócratas del brunch” y “nepobabies de cuna de oro” que intentan negar o minimizar esto
- Sostienen que la estructura de propiedad y el control editorial están separados, y con ello niegan el problema
- Pero en la práctica, la dependencia de la publicidad, la propiedad de grandes corporaciones y los despidos masivos crean una estructura en la que la cobertura crítica se vuelve imposible
Conclusión: ausencia de voluntad de mejora
- Este problema existía incluso antes del surgimiento de la política autoritaria, y ahora ha empeorado aún más
- Se ha creado un entorno que las élites ricas y poco éticas de Estados Unidos pueden explotar de diversas maneras
- La conclusión es que incluso apelar a que los medios mejoren carece de sentido
- Se da por hecho que la industria mediática estadounidense no quiere cambiar por sí misma
1 comentarios
Opiniones en Hacker News
Los artículos del tipo “la gente está enojada por algo” al final son contenido al nivel de copiar y pegar citas de redes sociales
Lo que este texto no aborda es que la mayoría de los periodistas no tienen suficiente influencia ni suficiente compensación
A los lectores les atrae más un titular como “lo dijo el CEO” que la opinión de un periodista desconocido. Al final, la estructura de negocio basada en los clics produce este resultado
La cobertura del tipo “lo dijo el CEO” al final es una imitación vacía de periodismo, sin interés en el contexto real ni en la verdad
Esto se está convirtiendo en una señal del fin del verdadero periodismo de interés público. La conclusión del texto me pareció muy impactante
Este fenómeno también existe en otras industrias
Me pregunto si la palabra “reactionary” también podría aplicarse al campo progresista
Cuando algunos CEOs hablan impulsivamente, a veces resulta divertido el momento en que queda expuesto lo ignorantes que son. Por ejemplo, cuando Jensen dijo que DLSS 5 funciona a nivel de “geometry level”
Los artículos del tipo “el presidente publicó un truth” también son ejemplos de periodismo de bajo nivel
El comentario de Mark Zuckerberg de que “si no usas Meta Glasses estás en desventaja cognitiva” está totalmente desconectado de la realidad
De hecho, no usar esos lentes es socialmente más ventajoso. Estar grabando a la gente todo el tiempo es inquietante
Hoy en día, da la impresión de que si es una idea impulsada por algún CEO tecnológico, probablemente la gente común debería oponerse
Es como decir: “si Elon/Mark/Jensen/Peter quiere hacerlo, es una mala señal”
Reproducir una fuente sin crítica alguna se parece más a redactar un comunicado de prensa gratis que a hacer cobertura
El contenido diseñado para provocar reacción arruinó la mayor parte del debate público. La publicidad y los algoritmos de redes sociales son la causa