3 puntos por GN⁺ 2025-04-04 | 1 comentarios | Compartir por WhatsApp
  • Aunque un debate político empiece como una conversación intelectual, puede convertirse fácilmente en una prueba social para verificar si la otra persona pertenece a la misma tribu política, poniendo en riesgo la amistad
  • Tener una postura política bien fundamentada requiere economía, teoría de juegos, filosofía, estrategia militar, geopolítica, historia, sociología y detectar los propios sesgos, pero mucha gente, en vez de hacer ese trabajo, adopta la postura del grupo
  • El tribalismo ofrece recompensas como comunidad, identidad y valores compartidos, y algunas personas no quieren conocer una verdad si eso pondría en riesgo sus creencias y su red de relaciones
  • Una conversación productiva se parece menos a una discusión de abogado que busca persuadir y más a una conversación de arqueólogos que buscan descubrir algo juntos; incluso comprobar que uno estaba equivocado puede ser una victoria por haber encontrado algo nuevo
  • La razón para evitar o limitar las conversaciones políticas es que, cuando se cuestiona no la conclusión sino la forma de razonar que llevó a ella, es fácil que aparezcan enojo y distanciamiento

Por qué un debate político se convierte en una trampa social

  • Aunque a uno le guste el análisis político, puede terminar evitando hablar de política con sus amigos por tres patrones
    • Mucha gente no tiene tanto posturas políticas como tribus políticas
    • Para pasar de una tribu a una postura, hay que desarrollar capacidad de razonamiento político, pero ese proceso es muy difícil
    • Mucha gente, para empezar, no quiere pasar de una tribu a una postura
  • La pregunta “¿por quién votaste?” se parece menos al inicio de un debate intelectual y más a preguntar “¿crees en Dios?” dentro de una iglesia: una verificación de lealtad a la cultura del grupo
  • Por fuera puede parecer un discurso serio, pero en la práctica la reacción muchas veces se parece más a la de una policía religiosa
  • Las personas intelectualmente honestas pero poco sensibles a las señales sociales pueden entrar a la conversación de buena fe y terminar cayendo en una emboscada social

Por qué es tan difícil tener una postura política bien fundamentada

  • Para tener una postura informada se necesita conocimiento amplio
    • Hace falta economía, teoría de juegos, filosofía, ventas, negocios, estrategia militar, geopolítica, sociología e historia
    • Hay que poder entender y empatizar con las posiciones de varios grupos en conflicto
    • Hay que ser capaz de detectar e ignorar los propios sesgos
  • Para asignar recursos limitados con consecuencias potencialmente graves, hay que entender el utilitarismo y la deontología, es decir, el problema del tranvía
  • Para analizar la relación China-Estados Unidos hay que considerar comunismo y capitalismo, el miedo a la tiranía y a una invasión, e incluso dónde y cómo se fabrican los chips de computadora
  • También importan cómo el poder militar define la realidad, cómo la economía afecta la felicidad, cómo demandas que parecen menores protegen al consumidor, y cómo se crean las empresas y se ganan las elecciones
  • Incluso instituciones como la familia nuclear en Estados Unidos o las hipotecas a tasa fija por 30 años pueden ser parte del trasfondo de un juicio político
  • Aun con conocimiento, también hay que empatizar con ambos lados
    • El inquilino pobre y el dueño de casa con la hipoteca bajo el agua
    • El trabajador agotado y el pequeño empresario en dificultades
    • El rico y el pobre, el inmigrante y el residente previo, el padre y el hijo
  • En cada bando puede haber tanto villanos como víctimas
    • Tanto el arrendador como el inquilino pueden ser agresores o inocentes
    • Tanto el trabajador como el empresario pueden ser explotados o robados
  • La mayoría de las personas tiende a identificarse solo con una narrativa: la que ha vivido o con la que tiene conexión
  • Obtener ese conocimiento, aplicarlo correctamente y además detectar con honestidad el propio sesgo es una tarea tan grande que, según el autor, apenas se le ocurren una o dos personas capaces de hacerlo

Por qué el tribalismo resulta cómodo

  • El ser humano tiende a volver a una forma de actuar que funcionó durante miles de años: encontrar una tribu y representar con fuerza sus creencias
  • En vez de pasar semanas o meses leyendo y pensando, uno puede tercerizar su juicio en su tribu: amigos, iglesia o su programa de noticias favorito
  • El tribalismo está cerca de ser un comportamiento incorporado en los humanos
    • Si otros se ríen, uno se ríe
    • Si otros empiezan a correr, uno corre
    • Uno desea algo porque otros lo desean
  • Cuando las opiniones se adoptan en paquete, uno no tiene una postura razonada sino una ideología
  • Se llega al punto en que la opinión sobre el sexo predice la opinión sobre impuestos, y el aprendizaje es reemplazado por la porra, mientras el descubrimiento se reemplaza por ganar o perder

Por qué la gente no quiere dejar su tribu

  • La felicidad en la vida depende mucho de las relaciones, pero las relaciones no necesariamente están construidas sobre la verdad
  • Sin importar si el regaño del jefe fue justo, los empleados pueden unirse a través de un enemigo común
  • Un grupo puede formarse con base en ciertas creencias, sean verdaderas o falsas, y la palabra que representa esto es religión
  • Aunque la participación en religiones organizadas disminuya, los patrones de comportamiento religioso siguen presentes en el mundo secular, adaptados a nuevos contextos
    • salud
    • ejercicio
    • política
    • trabajo
    • desarrollo personal
  • Los componentes religiosos que reaparecen una y otra vez son los siguientes
    • declaración de fe
    • lógica circular
    • construcción de fuerzas malignas: Obama, Elon, Big Pharma, la industria alimentaria, las corporaciones, los inmigrantes, etc.
  • Estos patrones son muy efectivos para encontrar comunidad e identidad
  • Muchas personas suelen enfrentarse a dos opciones
    • un mundo simple que ofrece comunidad, identidad y valores compartidos
    • un mundo complejo que exige más esfuerzo intelectual y puede aislarte de gran parte de la sociedad
  • A la pregunta “si lo contrario de tus creencias fuera verdad, ¿te gustaría saberlo?”, algunos amigos cercanos que disfrutan debatir política responden explícitamente “no”
  • Incluso entre quienes al principio responden “sí”, muchos después admiten que su respuesta real era “no”
  • Aunque exista la posibilidad de descubrir una verdad que destruya por completo creencias sobre las que se construyeron sus relaciones y su visión del mundo, mucha gente prefiere no reconocerla
  • Puede ser más simple y más feliz pensar que party B es malvado para reforzar el vínculo con amigos formados por party A
  • La gente suele querer algo más parecido a equipos deportivos y códigos religiosos simples que a investigación y probabilidades
  • Si uno encuentra felicidad en la comunidad, es comprensible no querer reventar esa burbuja cuando la comunidad o la identidad están construidas sobre creencias falsas, aunque personalmente resulte difícil aceptarlo

Cómo fracasan las conversaciones políticas

  • La razón profunda para no hablar de política no es miedo u odio hacia una opinión opuesta, sino que mucha gente tiene el deseo de quedarse dentro de su burbuja
  • Si alguien reconociera conscientemente que quiere seguir dentro de esa burbuja, eso podría respetarse igual que se respeta la participación en una religión tradicional
  • El problema aparece cuando esa actitud se presenta como si fuera una postura guiada intelectualmente
  • Si no existe el deseo de buscar la verdad, la conversación se vuelve una discusión retórica vacía, llena de errores y de cosas solo aparentemente plausibles
  • Ese tipo de discusión no busca descubrir sino persuadir, y se parece más a un abogado que a un científico
  • Rara vez lleva a una conclusión satisfactoria

La conversación política como apuesta social

  • Una forma de manejar las invitaciones a hablar de política es evitar la conversación por completo
    • Las conversaciones políticas muchas veces se convierten en trampas sociales
    • Puede ser deprimente descubrir que muchos amigos prefieren una imagen falsa a la realidad
  • Aun así, vale la pena seguir conversando para encontrar a ese 1% de personas que quieren ver el mundo tal como es
  • La recompensa es grande
    • Cuando se llega a un momento de “ajá”, la amistad puede volverse una conexión mucho más profunda y comprensiva
  • Si fracasa, aparecen enojo y distanciamiento
  • Es difícil saber cuándo vale la pena correr ese riesgo
  • La señal clave del dogmatismo es el momento en que el tono del interlocutor cambia y empieza a sonar como un abogado que busca persuadir
    • actitud combativa
    • uso de recursos retóricos y falacias
    • cuando un ángulo falla, en vez de entender por qué falló, pasa a otro
  • Una conversación productiva se parece más a dos arqueólogos tratando de descubrir algo juntos
    • Un participante honesto señala incluso las fallas de su propio argumento en favor de la precisión
    • En una discusión de abogado, equivocarse es perder; en una conversación de arqueólogos, es ganar porque se descubrió algo que antes no se sabía

Cómo enfrentarse al tribalismo

  • Cuando los amigos intentan arrastrar a alguien a una conversación política, muchas veces ya viene mezclada con una dirección tribal
  • En ese momento, la respuesta no es caer en la trampa partidista, sino colocarse en contra del tribalismo del otro
  • Lo importante no es qué cree la otra persona, sino por qué lo cree
  • Se parece a un profesor que da puntos parciales a un estudiante no solo por la respuesta, sino por el procedimiento
  • Este enfoque produce el efecto descrito en Two Kinds of Moderate de Paul Graham
    • Los amigos conservadores ven al autor como un liberal ‘woke’
    • Los amigos liberales ven al autor como un conservador inclinado a la derecha
  • También conecta con la explicación de Paul Graham de que esto es más difícil porque, al no pertenecer a un grupo ortodoxo, uno no recibe su escudo protector
  • Una solución es enviar un texto como este para evitar las poses y falacias que surgen en los debates públicos hablados
  • Otra solución es rodearse de personas que ya entiendan y valoren la honestidad intelectual

Por qué mudarse al Bay Area

  • Después de pasar 7 años en San Diego, el autor decidió mudarse con su familia al Bay Area
  • Hay varias razones, como nuevas oportunidades laborales y la familia, pero una razón importante también es encontrar una comunidad de personas que buscan la verdad
  • Buscar la verdad no es una condición indispensable para la amistad, pero sí es algo que quiere tener con regularidad, aunque sea en pequeñas dosis
  • Esto no significa que la persona promedio del Bay Area sea menos tribalista
  • En Silicon Valley hay una alta concentración de personas que prueban ideas en el mundo real, y si no reevaluaran sus sesgos con frecuencia, fracasarían
  • Aunque pasó gran parte de sus veintes huyendo del Bay Area, dice que allí encontró más personas que intentan ver el mundo sin filtros que en cualquier otra región

Cuatro pasos para mejorar la capacidad de razonar

  • Hay cuatro pasos para entender mejor el mundo
    • convertirse en alguien que busca la verdad
    • desarrollar un marco de razonamiento
    • pensar como si se estuviera apostando
    • hacer que los argumentos vayan y vuelvan
  • Lo más importante es el deseo de encontrar la verdad, y el problema central del texto es precisamente la falta de ese deseo
  • Para eso puede ser necesario aprender a detectar y resistir los impulsos tribalistas dentro de uno mismo
  • También puede ayudar rodearse de personas que busquen la verdad
  • Como recurso para construir un marco de razonamiento, se presenta una cheat sheet creada en 2020 para amigos y familiares
  • The Sequences de Eliezer Yudkowsky se menciona como un canon más avanzado en este ámbito
  • Harry Potter and The Methods of Rationality se recomienda como un excelente punto de partida

Pensar como si se estuviera apostando

  • Los humanos tienden a simplificar el mundo con ideas como “A causó B y B causó C”
  • El mundo real normalmente no es tan simple, y muchas veces no existe una sola causa
  • La vida se parece más al póker que a un programa de computadora
    • 40% de probabilidad de éxito por A
    • 25% de probabilidad de éxito por B
    • 10% de probabilidad de que sea algo que ni siquiera se había considerado
    • 25% de probabilidad de que todo el modelo esté equivocado desde el inicio
  • Un enfoque correcto puede fracasar, y un enfoque incorrecto puede funcionar
  • Incluso después de los hechos, muchas veces es difícil saber cuál era el enfoque correcto
  • Cuando se imaginan escenarios futuros, en cada punto de decisión la línea temporal se bifurca y la cantidad de información que hay que sostener en la cabeza crece de forma exponencial
  • La tentación de usar modelos simples es grande, pero la verdad objetiva vive dentro de esta estructura probabilística sutil
  • Los tribalistas suelen usar expresiones absolutas como “él va a fracasar al 100%”, “ella hace eso porque es malvada” o “los precios de la vivienda siempre suben”, pero rara vez apuestan dinero con esa misma convicción

Hacer que los argumentos vayan y vuelvan

  • Si ya se cuenta con búsqueda de la verdad, un marco de razonamiento y pensamiento probabilístico, el siguiente objetivo es vencer el propio sesgo
  • No existe un método perfecto, pero uno de ellos es hacer que el argumento vaya y vuelva en ambos sentidos
  • Por ejemplo, si uno cree que las cabras son sintientes, debe hacer steelman de la postura contraria
    • encontrar el argumento más fuerte de que las cabras no son sintientes
    • volcar toda la energía en ese argumento
  • En ese proceso, la propia postura puede darse vuelta
  • Si la postura se revierte, entonces se vuelve a hacer steelman del argumento contrario
  • Si este proceso se repite como un resorte agotando su energía potencial, puede llegarse a una postura puesta a prueba con más rigor
  • Este método no solo aumenta la probabilidad de descubrir la verdad, sino que también permite empatizar con la posición del oponente y explicar dónde se queda corta su argumentación

Conclusión: importa menos qué crees que por qué lo crees

  • Lo que suele ser problemático entre amigos no es qué se cree, sino por qué se cree
  • La mayoría de las posturas puede tener razones válidas y matizadas
  • Pero en lugar de esas razones, muchas veces se ofrecen razonamientos tribalistas y débiles
  • El mundo es desordenado, lleno de zonas grises, y el texto cierra diciendo que quienes sientan algo parecido pueden ponerse en contacto

1 comentarios

 
GN⁺ 2025-04-04
Opiniones de Hacker News
  • Aunque el autor se extiende en una reflexión grandilocuente y autocomplaciente, casi pasa por alto los valores y la ética, y las pocas veces que los menciona los descarta como tribalismo irracional.
    En realidad, los valores y la ética son centrales en la discusión política, porque toda decisión política trata, en última instancia, de qué tipo de mundo queremos construir para que vivan las personas.
    Tampoco puede haber acuerdo sobre política económica sin una comprensión común del objetivo final de la economía, y es difícil llegar a acuerdos en política exterior sin entender el papel del Estado como representante de un grupo humano y las formas de interacción entre grupos.
    Durante los últimos 20 años, las dirigencias de ambos partidos en Estados Unidos han invertido mucho en mensajes sobre los valores que representan, y ahora parecen haberse dividido no tanto en políticas distintas para alcanzar el mismo objetivo, sino en políticas que buscan realizar visiones del mundo fundamentalmente distintas.
    Por eso, “¿por quién votaste?” no es tribalismo, sino que puede ser una buena pregunta sustituta para “¿cuáles son tus valores?”. Si los valores fundamentales son completamente distintos, es difícil llegar a un acuerdo mediante una discusión de políticas.

    • Considero que esta forma de pensar en sí misma es tribalismo. Al final equivale a decir que hay dos tribus y que cada una tiene ciertos valores.
      Los valores de una persona no se dividen en una dicotomía republicanos/demócratas, y no se puede meter a la gente en dos canastas y definir así toda su brújula moral.
      Hay personas que tienen prejuicios contra las personas transgénero pero apoyan el derecho al aborto y por eso siempre votan por los demócratas; también hay personas a las que les disgustan la mayoría de los valores republicanos, pero sienten que Obamacare las perjudicó y por eso votan por los republicanos. En la práctica, hay matices infinitos sobre por qué alguien vota por un candidato en particular.
    • Decir que “las políticas de los partidos intentan realizar visiones del mundo fundamentalmente distintas basadas en valores fundamentalmente distintos” es incorrecto y cínico.
      Un lado apoya el derecho a portar armas y el otro el control de armas, pero eso no es tanto una diferencia de valores: los demócratas buscan seguridad frente a las armas y los republicanos seguridad frente a la tiranía. Ambos lados valoran la seguridad personal.
      El derecho al aborto es una cuestión de libertad individual, y el derecho a portar armas también es una cuestión de libertad individual. Ambos lados valoran la libertad individual.
      La política fronteriza demócrata pone por delante la compasión y los derechos humanos, mientras que la republicana prioriza la prosperidad interna. Eso no significa que a los republicanos no les importen los derechos humanos ni que a los demócratas no les importe la prosperidad interna.
      El verdadero problema es la falta de empatía, y el compromiso es difícil sin empatía. Con un poco de empatía, incluso podría hacer falta ceder menos, porque tal vez se pueda persuadir realmente a alguien.
    • Estoy muy en desacuerdo con que “¿por quién votaste?” sea una buena pregunta sustituta sobre los valores. En un sistema político dominado por dos partidos, mucha gente simplemente elige el mal menor entre ambos.
      Si decidimos no relacionarnos con personas que votaron distinto a nosotros, la sociedad política se fragmenta de forma aterradora, y además perdemos la oportunidad de tener conversaciones políticas sanas y sin juicios con amigos o vecinos, de cambiar mutuamente nuestras posturas, lo que agrava aún más la polarización.
      No todo el mundo vota según sus valores. También hay personas que votan según su bolsillo o según intereses particulares a los que están vinculadas.
      Alguien que está a favor del derecho al aborto, los derechos LGBT y la inmigración puede votar por los republicanos porque trabaja en la industria automotriz estadounidense y su familia y amigos también están en ese sector. Eso no significa que sus valores centrales sean distintos, sino que sus prioridades pueden ser distintas.
    • Una objeción parcial es que los valores de la mayoría de la gente también tienen una base bastante tribal. Los valores no están completamente fijos y tienden a cambiar para ajustarse de manera laxa al consenso de la tribu.
      Es muy raro que alguien mantenga sus creencias bajo presión. Incluso entre culturas y religiones distintas parece haber bastantes valores utilitarios comunes en promedio, pero a nosotros nos resulta mucho más fácil obsesionarnos con las diferencias.
      Aun así, me opongo firmemente a la idea de que grupos con valores fundamentales distintos no puedan encontrar una base común de políticas. Hay políticas, como la renta básica, que ambos lados pueden apoyar por razones basadas en valores completamente diferentes.
      En muchos casos basta con acordar estar en desacuerdo y retirar la intervención común. Por ejemplo, la separación Iglesia-Estado funciona así.
    • Que alguien haya votado por el “candidato menos malo” no significa que apoye plenamente todo lo que ese candidato defiende.
      En el sistema bipartidista de Estados Unidos, las coaliciones no se forman después de la votación, como en otros países, sino antes de votar.
      El propósito de este texto es precisamente discutir los valores directamente y saltarse las preguntas sustitutas.
  • Para aportar la perspectiva contraria: en los últimos 10 años, algunas personas en mi vida votaron por candidatos que les quitaron derechos a mujeres, minorías, etc., y por eso perdí amigos y familiares
    Está bien tener grandes diferencias de opinión, pero algunas de sus decisiones van fundamentalmente en contra de mis creencias centrales y causaron un daño real a muchas personas que conozco
    Por eso, cortar la relación con familiares y amigos valió totalmente la pena para mí. Hasta que podamos vivir en un mundo donde los derechos básicos estén protegidos y se respeten, no hay una base común; no tiene sentido mantener una amistad solo de apariencia y andar esquivando con cuidado esas creencias dañinas

    • En lugar de aplicar pruebas de pureza a amigos y familiares, me parece más útil tolerar las opiniones de los demás e intentar entender de dónde salieron esas ideas
      Es muy probable que no hayan votado por un candidato con el propósito explícito de quitar esos derechos, sino por otras políticas o valores
      Yo también, como judío, he cortado por completo de mi vida a amigos o familiares no judíos cuando, en publicaciones relacionadas con Palestina, mostraron valores que sentí que iban en contra de mí mismo. No todas las creencias propalestinas son antisemitismo, pero en muchos casos siento que sí
      Dicho eso, creo que la mayoría de las posturas a nivel de partido suelen ser más una diferencia de prioridades o de perspectiva que un choque directo, y por eso hace falta tolerancia
    • No creo que simplemente debamos ignorar las diferencias en asuntos que tocan valores fundamentales. También está bien cortar con amigos o familiares por enormes diferencias de valores, y de hecho lo he hecho con amigos tanto de izquierda como de derecha
      Pero creo que la mayoría no llegó a esos valores mediante la reflexión, sino que los aceptó ciegamente, en masa, de la tribu que eligió
      Si uno no está abierto a la posibilidad de estar equivocado, eso no es una postura buscada intelectualmente, sino algo más cercano a una religión
      Como en esta frase del texto, si alguien reconoce conscientemente que va a permanecer dentro de su propia burbuja, puedo respetarlo como respeto la participación en una religión tradicional. El problema es cuando finge que es una postura a la que llegó intelectualmente
    • Si me salgo de ese grupo, ¿cómo van a cambiar de opinión sin opiniones contrarias? Al final, por mi salud mental yo también tuve que hacerlo, pero lo veo como un problema real que ya no puedo manejar entre la gente que quiero
    • Uno puede tener conversaciones cordiales y sin juzgar con cualquiera, y aprender qué piensa y siente la otra persona
      Pero poner límites en una relación también puede estar plenamente justificado. No tienes la obligación de dar la bienvenida a todo el mundo ni de tolerar en otros opiniones que producen resultados insoportables para ti. Puedes votar con los pies
    • Te envidio. Tengo una cantidad limitada de familiares y amigos, y siento que ambos son difíciles de conseguir. No estoy en posición de sacarlos de mi vida por la política, así que no me queda más que aceptarlos tal como son
  • La pregunta central es “qué es la política”. ¿Una persona es política? Creo que no. ¿Un partido? Creo que no. ¿Los temas incendiarios sobre raza, sexo, género, corrección política e inmigración? Creo que no.
    La verdadera política suele estar en preguntas como si un ciudadano estadounidense promedio puede costear y acceder a atención médica razonable, si un estadounidense promedio recibe un salario digno, si una persona puede ganar lo suficiente para mantener a una familia.
    También es política si los niños, al crecer, tienen una oportunidad razonable de llevar una vida productiva y, si quieren, formar una familia; si la situación financiera de los estadounidenses mejora o si se amplía la brecha entre ingresos y gastos.
    En una democracia funcional, la gente común debería poder crear y hacer cumplir leyes que cree que están alineadas con sus intereses, y habría que preguntar si la mayoría de las leyes aprobadas en cada estado cumplen esa condición.
    Además, la gente común debería poder usar la ley y los tribunales para corregir injusticias. También es política si, cuando ocurre un daño, la gente común puede costear el acceso a los tribunales.
    También hay que ver si los medios tradicionales funcionan como un foro para los intereses y problemas comunes de la gente. Lo digo mirando al NYT.
    Cui bono? Si las leyes no responden a los intereses de la gente, los tribunales son inaccesibles y los medios no son un foro al servicio de los intereses de la gente, ¿quién se beneficia? Lo digo mirando a Jeff Bezos.
    Si la publicidad financia las principales fuentes de noticias, ¿los intereses de quién están representados? Con amigos se pueden discutir estas preguntas. Son preguntas, no respuestas, y no es algo difícil.

    • Estos son problemas reales, pero al mismo tiempo también son preguntas dirigidas. Si alguien planteara estas preguntas en una fiesta, pensaría que busca validación más que la verdad.
      Eso no es malo en sí mismo, pero si el objetivo del autor es la curiosidad y la búsqueda de la verdad, dudo que la mayoría de estas preguntas encajen bien con ese objetivo.
    • Son buenas preguntas y pueden llevar a discusiones interesantes, pero en muchos sentidos también son preguntas obvias. Por ejemplo, es difícil sostener que solo los ricos deberían poder costear la atención médica y que el resto puede morirse en la calle.
      También hay temas menos claros y que, por experiencia, tienden a pasar de la discusión y el debate al conflicto y la pelea.
      ¿Deberían los civiles poder poseer armas de fuego? ¿Deberían poder portarlas en la calle?
      ¿Cómo responder al problema de la metanfetamina y los opioides en las calles, y a los delitos contra la propiedad y la violencia interpersonal relacionados?
      ¿Deberíamos construir más centrales nucleares para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero?
      A nivel local, también hay preguntas como qué forma debería tener este barrio cuando la ciudad se expanda hacia el oeste.
      Estas sí son cosas del ámbito de la política, y si no se conversa solo dentro de una burbuja ideológica, es muy probable que se vuelvan temas mucho más candentes.
    • La actitud de poder decir “raza, sexo, género, corrección política e inmigración no son política” es precisamente lo que la gente llama privilegio. Porque permite decidir qué es política y descartar mis derechos como si no fueran política.
      ¿Tengo derecho a trabajar, derecho a vivir, derecho a poseer bienes, derecho a casarme con la persona que amo, derecho a tener relaciones sexuales con quien me atrae, derecho a criar hijos con mi pareja, derecho a elegir mi identidad y vivir mi vida?
      Un hombre blanco, cisgénero y heterosexual da estos derechos por sentado; ¿por qué yo no podría hacerlo? ¿Por qué mi lucha por obtener los mismos derechos se relega a “temas incendiarios sobre sexo, género o corrección política” y deja de ser política?
      ¿Estás casado? ¿Quieres casarte? ¿Te preocupa cómo te tratarán cuando vas al trabajo o compras algo en una tienda? ¿Qué pasa al hacer las compras, comprar un auto, visitar una casa para vivir, buscar empleo y hacer entrevistas, o en la relación con tu jefe, tus padres, tus vecinos y tu arrendador?
      ¿De verdad dices que nada de eso merece disputarse políticamente?
      Justamente por esa actitud la situación actual no es buena. Porque se está pretending que, si miramos hacia otro lado, la igualdad y la justicia se resolverán solas.
    • La pregunta no es “si un ciudadano estadounidense promedio puede costear y acceder a atención médica razonable”, sino “si un ciudadano estadounidense promedio debería poder hacerlo”.
      La primera frase ya presupone que es buena idea que los ciudadanos de un país tengan acceso a la salud sin barreras financieras.
      Vivo en la UE, así que básicamente tengo acceso a atención médica costeable y me gusta ese modelo, pero no creo que todas las personas en EE. UU. piensen así ni que entiendan lo que implica.
    • No estoy de acuerdo con descartar tan rápido como no políticos a las personas, los partidos y los temas de raza, sexo, género, corrección política e inmigración.
      Me pregunto si se ve lo político como una propiedad inherente de las cosas, o como una forma de describir cómo se usa algo y con qué intención.
      Yo me acerco más a lo segundo, así que dejo abierta la posibilidad de que casi todo pueda ser político. Es parecido al arte.
  • El texto empieza diciendo que no se habla de política con amigos, y luego parece explicar cómo hablar de política con amigos.
    Un amigo es alguien a quien hay que apoyar y animar, no alguien a quien vencer en una discusión para hacerlo sentir mal.
    Aun así, una sociedad sana es posible cuando las personas pueden intercambiar ideas sobre cómo organizar las cosas y actuar juntas. Es decir, eso es la política.
    Cada persona puede tener intereses y prioridades distintos, y por eso ideas diferentes; en la mayoría de los casos no pasa nada. Al final es una cuestión de respeto y de capacidad de comunicación, así que, por favor, hay que seguir hablando de política.

    • El objetivo de ese ensayo era mostrar una situación en la que la política no puede discutirse de manera productiva, es decir, el dogmatismo ideológico, y mostrar cómo no volverse dogmático uno mismo.
      Recomiendo mucho las discusiones políticas productivas.
    • Si cambias “amigo” por cónyuge o pareja, se vuelve más complicado. Porque surge el problema de la posibilidad de ponerse de acuerdo en situaciones donde inevitablemente hay que tomar decisiones desagradables en conjunto.
    • Ser amigos no significa tener que estar de acuerdo en todo. Tampoco significa que haya que evitar hablar de ciertos temas.
      Si están de acuerdo, bien; si alguien cambia de opinión mediante la conversación y los argumentos, bien; si no cambia, también está bien.
      Uno tiene a alguien como amigo porque le cae bien, le gusta verlo, hablar con él y hacer cosas juntos.
      No significa estar de acuerdo en todo ni tener miedo de hablar. Si alguien corta una amistad porque difieren sobre X, no hay mucho que hacer, pero yo no terminaría una amistad solo porque alguien piense distinto de esa forma.
    • Me pregunto cuál es el propósito de una discusión política. No es una pregunta retórica: ¿qué cambio físico en el mundo se espera después de eso?
      No van a deshacer el adoctrinamiento; solo van a hacer enojar a la gente.
  • El “tribalismo” no me resulta tan visible. Entiendo que es una expresión popular para explicar la polarización política.
    Si pienso en las cosas que me importan, mis creencias y los temas en disputa, todo encaja con ideologías progresistas y de izquierda. No es que siga a ciegas lo que propone una tribu, sino que un grupo realmente refleja todo lo que creo.
    Aunque algunos detalles puedan diferir, diría que hay una alineación del 95%.
    Personas más inteligentes han tratado en detalle los fundamentos de las visiones de mundo de izquierda y de derecha, el miedo al cambio, la empatía y factores similares; en ese sentido, es natural que personas con ciertos rasgos de personalidad compartan creencias e ideologías comunes.
    Pero si uno no está en el centro del espectro, parece implicarse que es tribal, y eso se siente como un término despectivo.

    • Si alguien coincide exactamente con una ideología política X, lo veo más como aceptar las creencias de su propia tribu sobre el tema X que como pensar por cuenta propia.
      A menudo veo paquetes de creencias que no tienen mucha relación entre sí adoptados por las mismas personas por razones como “el grupo X piensa así”. Esto rara vez es consciente.
      Se vuelve aún más claro si se observa cómo esos paquetes de creencias han cambiado con el tiempo. Eso muestra que se basan más en modas y pensamiento de grupo que en rasgos fundamentales de personalidad. Lo mismo ocurre con las diferencias regionales.
      Por eso, ser de centro no significa ser no tribal; más bien, creo que el grado de tribalismo se ve en cuánto coinciden las creencias sobre varios temas con los valores por defecto de un grupo.
      Una persona políticamente reflexiva e independiente probablemente tenga una canasta de opiniones que no encaja bien en categorías limpias como izquierda/derecha o liberal/conservador.
    • Alguna vez leí un artículo interesante que decía que, en un sistema político multipartidista, las coaliciones entre grupos de opinión se forman después de las elecciones, mientras que en un sistema bipartidista se forman antes.
      Por eso, quienes creen que los impuestos son un robo se alían con quienes apoyan incondicionalmente a la policía, y quienes creen que la vida es tan sagrada que el aborto debe prohibirse se alían con quienes creen que debería haber un AR-15 debajo de cada almohada.
      También quedan agrupados quienes creen que las banderas nazis y la N-word son libertad de expresión con quienes creen que deben prohibirse los libros con personajes gays o trans.
      Personalmente, me importa el medio ambiente y creo que la energía nuclear también tiene un papel; pienso que el problema de las personas sin hogar debe abordarse aumentando la oferta de vivienda y permitiendo que los desarrolladores construyan. Creo que la policía debe existir, pero necesita grandes reformas para erradicar la corrupción y la brutalidad; y creo que los temas de mujeres, como el aborto y la cuestión de las mujeres trans en refugios contra el abuso, deben decidirlos las mujeres, no hombres como yo.
      Pero pertenezco a una coalición política con personas que creen que la energía nuclear es mala, que se necesita control de alquileres y que hay que eliminar el presupuesto policial.
      Con representación proporcional, esas posturas poco relacionadas entre sí se convertirían en partidos distintos, y después de que ningún partido obtuviera mayoría, formarían una coalición de gobierno poselectoral.
      Por el sistema electoral de Estados Unidos, alguien tiene que pegar todas esas posturas con cinta adhesiva y llamarlas una ideología política coherente.
    • En la gráfica del artículo sobre “la verdadera forma del espectro político”, la parte en la que el pensamiento independiente solo aparece en el centro me pareció tan graciosa que tuve que verla de nuevo. Pensé que quizá era una broma o una inocentada.
      Puede que la haya leído rápido y la haya malinterpretado, pero si esa gráfica iba en serio, debilita mucho la postura del autor como moderado reflexivo.
      No sé si el autor realmente cree que tanto la izquierda como la derecha solo practican pensamiento de grupo, pero estoy de acuerdo en que no todo es tribalismo.
    • Una característica que a menudo se pasa por alto en la palabra “tribal” es que las personas de una tribu no están dispuestas a estar equivocadas.
      Las personas más cercanas al centro, incluidas las que Paul Graham llama “accidentalmente en el centro”, parecen estar dispuestas a escuchar al otro lado y abiertas a la posibilidad de estar equivocadas.
      Las personas a las que yo llamaría tribales, sean de izquierda o de derecha, no están abiertas a la posibilidad de estar equivocadas, e incluso en una discusión racional no intentan escuchar de verdad al otro lado.
      Pueden fingir que escuchan por cortesía y participar en el debate, pero a menudo no lo hacen por una curiosidad genuinamente abierta.
    • Por definición, la razón solo puede llegar hasta cierto punto en política, porque la política es un ámbito en el que hay que tomar decisiones sin información completa.
      Por muy sólidos que sean los argumentos y por bien informado que uno esté, habrá resistencia a cambiar de pertenencia. Por eso, en mi opinión, la política se acerca a un 99% de lealtad.
  • Tengo 52 años, y antes hubo una época en la que se consideraba de mala educación hablar de sexo, religión o política.
    Luego, si se hablaba con mente abierta, actitud de hacer preguntas y pensamiento racional y crítico, se volvió muy interesante, y mis propias ideas evolucionaron mucho en debates y discusiones normalmente no amenazantes pero animados con amigos y familia.
    Pero eso cambió en los últimos 10 a 15 años. Cuando empezaron a aparecer amigos de amigos en las redes sociales, empezó a operar el tribalismo.
    Se explicó muy bien en una conversación entre Maria Ressa y Jon Stewart; ella es excelente y vale la pena escucharla https://www.youtube.com/watch?v=jsHoX9ZpA_M

    • Todo se debe al aumento de la desigualdad de riqueza. Lo veo como la causa raíz de casi todos los problemas sociales.
      Antes era más fácil tener debates que no resultaran amenazantes porque todos se sentían más seguros. Cuando la gente vive con estrés y miedo, el debate deja de ser un ejercicio intelectual y se vuelve una cuestión en la que puede perder oportunidades reales en la vida.
      Esta tendencia viene desde hace mucho, y Piketty ya mostró matemáticamente que a quien ya tiene dinero le resulta más fácil ganar dinero, y este proceso desbocado se está acercando a un extremo.
      Estoy convencido de que, si la distribución de la riqueza hoy fuera como en los años 70 a 90, las guerras culturales serían mucho más débiles o no existirían.
      Si la gente todavía pudiera comprar una casa, tener hijos y pagar la atención médica, podría hablar de religión, sexo y política sin este tribalismo tan extremo. Como hay muchos más “perdedores” en el juego económico y se volvió un asunto de vida o muerte, la gente busca a quién culpar.
    • Totalmente cierto. El mundo cambió. Antes, asumir que otra persona tenía poca capacidad de razonamiento político era en sí una postura política de elitismo.
      Personas como Orwell venían de una tradición muy antigua de una clase trabajadora educada y socialmente astuta.
      Las redes sociales convirtieron el placer de la charla política cotidiana, el escepticismo racional y el debate de buena fe en peleas burguesas de orgullo que parecen de vida o muerte.
    • Jon Stewart dijo lo mismo en Crossfire en 2004 https://m.youtube.com/watch?v=aFQFB5YpDZE&t=310s
      La crítica a lo que se acepta como debate es igual de pertinente entonces que ahora.
    • Coincido en que las redes sociales son un gran problema. Permiten que la gente viva en cámaras de eco de realidades imaginarias.
      Pero en el mundo real, en conversaciones 1:1, todavía puedo tener buenas discusiones con personas inteligentes que no piensan como yo, y necesitamos esas discusiones.
  • Me identifico mucho. La imagen del cuadrado y el círculo me pegó fuerte, y desde chico me sentí bastante solo. Dependiendo del entorno, puede ser realmente difícil encontrar a ese 1% de personas, así que, cuando las encuentras, hay que valorarlas.
    Como crítica, el problema está en el uso de la palabra “moderate”. Aquí parece que la causa es el texto de PG, pero en inglés, cuando se dice “moderate” sobre política, la gente entiende algo específico.
    Con base en ese significado, decir que el pensamiento independiente lleva a una persona a ser “moderate” es simplemente incorrecto. Lo que el texto en realidad dice es que el pensamiento independiente probablemente lleva a un conjunto de creencias que no encaja muy bien con una ideología o partido en particular.
    Eso es cierto, pero no es “moderate”. Ser diverso, pragmático y no ideológico se acerca más. Esas palabras tampoco son perfectas, pero definitivamente no es “moderate”.
    El 99%/1% también está muy exagerado en algunos sentidos. Claramente depende de la región, la cultura, la subcultura y el entorno, y el autor también lo dice.
    Más importante aún, si creas un entorno 1:1 donde la gente se sienta segura, muchas personas en realidad no son tan tribales ni ideológicas y tienen creencias que cruzan varias tribus dominantes. Pero cuando termina la conversación, vuelven a ser miembros de su tribu.
    Debe de haber bastantes experimentos en los que, si se presentan opciones de política pública de modo que sea difícil saber a qué tribu pertenecen, la gente suele votar en contra de su propia tribu; pero si se les dice de antemano qué tribu votó por qué lado, siempre siguen a la tribu.

    • En el texto hay una parte concreta que explica que eso no significa eso
  • Una respuesta más sencilla a “por qué la gente no pasa de la tribu a la perspectiva” es que dudar de las propias creencias duele. De hecho, ese tipo de cambio ocurre así
    Para mucha gente, ese desplazamiento parece masoquismo, porque debilitar la lealtad en nombre de los principios casi no tiene recompensa
    Supongamos que la influencia del sistema legal turboalimentado con fondos de Citizens United se está propagando al público. A los abogados se les paga para ser “defensores apasionados” de sus clientes. Eso significa no gastar esfuerzo en cosas que podrían ir en contra de los intereses del cliente
    La introspección podría, probabilísticamente, ir contra los intereses, así que ¿por qué correr el riesgo? Considerar puntos de vista alternativos también podría ir contra los intereses, así que ¿por qué correr el riesgo? Por eso, dentro del nuevo espíritu de época, ese comportamiento no solo se vuelve retorcido y doloroso, sino también poco ético y equivocado
    El problema es que este sistema argumentativo adversarial necesita un juez imparcial. En teoría, el público debería cumplir ese rol, pero al volcarles en la cabeza, las 24 horas, peroratas al estilo de abogados poco éticos, la gente se va convirtiendo en abogados, no en jueces
    “The world is changed. I feel it in the water. I feel it in the earth. I smell it in the air. Much that once was is lost, for none now live who remember it.” Esto también podría referirse a valores como la decencia, el honor, la integridad, el debate justo y el respeto por el otro
    Estos valores siempre han estado bajo ataque, pero en la última década fueron tan destruidos que la gente ni siquiera recuerda que alguna vez tuvieron fuerza, y los jóvenes ya no saben cómo era esa política

    • Cuestionar el propio punto de vista no solo es difícil, sino bastante peligroso. Si la base no es sólida, puedes perder tu identidad e incluso empezar a dudar de tu propia moralidad
      Por eso es mucho más fácil mantenerse firme y limitar la introspección a un rango más “seguro”. Aun así, creo que hay que dudar de los propios puntos de vista, pero no culpo a la gente por sentir algo de miedo
      Sobre todo si en el pasado trató con crueldad a alguien basándose en conclusiones de las que ahora ya no está segura de estar 100% de acuerdo. Si ahora las pone en duda, también tendrá que enfrentar una gran culpa
    • “¿Por qué debería correr el riesgo de descubrir que estoy equivocado? Todos a mi alrededor ya creen que tengo razón” es la respuesta
    • Las creencias quedaron demasiado entrelazadas con la identidad. Si uno sostiene la identidad con más soltura y la atribuye a sus acciones, se vuelve más fácil cambiar de opinión sobre un tema concreto o actualizar gradualmente las creencias
    • “Necesitaremos escritores que recuerden la libertad” — Ursula Le Guin
      Las dos mejores formas de llegar a la verdad, el periodismo y la ciencia, dependen de sostener todo tipo de ideas contradictorias, seguirlas y luego compararlas con la realidad observada
      En particular, las universidades deberían ser espacios físicamente seguros, y dentro de ellas todo tipo de ideas debería poder ser atacado sin piedad
      Estamos perdiendo algo que tomó mucho tiempo construir
  • Si agregara una sola cosa, diría que aprendí que lo que la gente hace realmente es mucho más importante que lo que dice o que su inclinación política
    Ahora me parece mucho más práctico enfocarnos en aquello en lo que podemos estar de acuerdo y con lo que de verdad podemos hacer algo en el mundo real, y construir desde ahí
    Las discusiones políticas generales tienen poca posibilidad de llevarse a la práctica y, por las razones sociales mencionadas en el texto, también son riesgosas, así que en general las considero una pérdida de tiempo con externalidades negativas

    • Me gusta la idea, pero lo que hacemos al final es votar. Entre el trabajo y los hijos, ya no tengo más tiempo para “hacer algo”. Donar a UNICEF es prácticamente todo
  • Me da risa la frase de que, después de vivir 7 años en San Diego, decidió mudarse con su familia al Bay Area y que, aunque hubo varios factores como una nueva oportunidad laboral y la familia, una razón importante también fue buscar una comunidad que persiguiera la verdad
    Porque una de las principales razones por las que yo me fui del Bay Area fue justamente la falta de búsqueda de la verdad y de decir la verdad

    • Lamentablemente, vayas donde vayas habrá dogmatismo sin cuestionamientos
      Aun así, cerca de personas que salieron de universidades conocidas por cierto rigor intelectual, suele aumentar la probabilidad de que evalúen racionalmente sus ideas políticas
      Claro que sigue sin ser excelente. Algunas de las personas más dogmáticas que conocí en mi vida fueron profesores y estudiantes universitarios. Pero quienes eran lo contrario compensaron de sobra esa desventaja
    • No puedes decir eso y luego no contarnos a dónde te mudaste. No vivo en el Bay Area, así que no intento defenderlo, pero me da curiosidad
    • Me da curiosidad a dónde te mudaste. Entiendo perfectamente que lo que buscamos quizá no esté ahí. Por eso esto también fue solo uno de varios factores más grandes, junto con la familia y el nuevo trabajo