-
Reconocer el rol del gerente, no el de un consejero
- El gerente tiene la responsabilidad de evaluar el desempeño laboral y el potencial de crecimiento de los miembros del equipo.
- Es importante que el equipo pueda expresar libremente sus inconformidades, pero aceptar ilimitadamente todas las quejas puede afectar el desgaste emocional y la serenidad del propio gerente.
- Como la capacidad para manejar temas emocionales y el estrés también forma parte de la evaluación, desahogarse en exceso puede influir negativamente en el juicio de liderazgo.
- Establecer límites y fronteras para los miembros del equipo ayuda, de hecho, a construir una organización más sana y una mejor relación entre líder y colaborador.
-
Después de empatizar, guiar la conversación hacia acciones para resolver el problema
- Tras escuchar con suficiente atención las preocupaciones del miembro del equipo, ayúdalo a ver el problema actual desde una perspectiva más práctica.
- Preguntas de ejemplo:
- “¿Cómo podríamos mejorar esta situación?”
- “¿Qué parte de esto está bajo nuestro control?”
- “¿En qué puedo ayudarte de forma concreta como gerente?”
- Estas preguntas evitan que la conversación se quede solo en la queja y lo impulsan a pensar soluciones por sí mismo y pasar a la acción.
-
No ofrecer soluciones demasiado rápido
- Cuando un miembro del equipo dice que lo está pasando mal, responder de inmediato con una solución puede dar, al contrario, la impresión de que “no fue realmente escuchado”.
- Al menos durante unos minutos, hace falta una respuesta que demuestre con sinceridad que se está entendiendo la situación.
- Ejemplo de conversación:
- “Entiendo que esta situación no es normal. También has gastado mucha energía en esto. Gracias por decírmelo. Creo que entiendo por qué te sientes frustrado. ¿Qué podríamos hacer para mejorar esta situación?”
- Esta actitud hace que el miembro del equipo sienta que sus emociones e inquietudes fueron reconocidas.
-
Cuando la percepción negativa es excesiva, refutar con suavidad y recalibrar
- Cuando un miembro del equipo ve la situación de forma extremadamente negativa, hace falta ayudar a suavizar esa mirada exagerada.
- Aunque la situación sea realmente mala, recordarle que es un problema recurrente o una dificultad temporal puede ayudarlo a salir de una preocupación excesiva.
- “Aunque X claramente es una situación difícil, ya hemos pasado antes por algo parecido y lo superamos con éxito; creo que esta vez también, en cierta medida, terminará pasando.”
- Suavizar una visión negativa no significa ignorar las emociones, sino ayudarles a tener una percepción de la realidad más adecuada, y ese también es el rol del líder.
Puntos adicionales y notas de referencia
- Desahogarse en exceso con quejas también perjudica la moral y el rendimiento del equipo.
- Dar más ‘tiempo para hablar (airtime)’ ayuda a explorar soluciones y a ampliar una percepción más positiva.
- El gerente debe escuchar y respetar lo que dicen los miembros del equipo, pero también tiene la responsabilidad de conducir la conversación en una dirección productiva.
Ejemplos de aplicación en el trabajo
- En una reunión 1:1, escucha las quejas, pero no dejes de hacer la pregunta: “¿Qué cambio concreto necesitamos de aquí en adelante?”
- Si la persona se siente emocionalmente muy sobrecargada, vuelve a revisar la causa una vez más y empatiza con el hecho de que también lo ha pasado mal emocionalmente.
- Ante dificultades repetitivas o temporales, haz una observación suave con un marco positivo, por ejemplo: “Cuando pase este periodo, la situación se estabilizará”.
Idea central de este texto:
Un gerente empático no es solo alguien que “escucha”, sino un líder que, sin convertirse en consejero, presta atención a las preocupaciones y quejas del equipo, y guía la resolución práctica de problemas y la construcción de relaciones sanas.
Aún no hay comentarios.