No puedo formar imágenes en mi mente. No sabía que eso era inusual
La vida sin un ojo mental
- Aphantasia se refiere a la condición de no poder formar imágenes en la mente.
- Aproximadamente el 3.9% de la población tiene esta condición.
- La afantasía es la incapacidad de evocar imágenes visuales, y su grado puede variar de una persona a otra.
El descubrimiento de la afantasía
- La autora descubrió por casualidad que tenía afantasía.
- A través de la "prueba de la manzana roja", se dio cuenta de que no podía imaginar ninguna imagen.
- La mayoría de las personas pueden cerrar los ojos e imaginar una manzana, pero la autora no veía absolutamente nada.
La historia de la afantasía
- A finales del siglo XIX, los científicos descubrieron que la capacidad de formar imágenes mentales varía entre las personas.
- En 2003, Adam Zeman, de la Universidad de Exeter, publicó el primer reporte de caso sobre la afantasía.
- Desde entonces, más personas han llegado a reconocer que tienen afantasía.
El impacto de la afantasía
- La afantasía no suele causar grandes problemas en la vida cotidiana.
- Sin embargo, pueden surgir dificultades en terapias o en la terapia cognitivo-conductual (CBT) que usan imágenes visuales.
- La autora no puede evocar imágenes visuales, pero tiene fortaleza para recordar emociones o conceptos.
Distintos casos de afantasía
- Las personas con afantasía pueden realizar trabajos creativos en campos diversos como el arte, la escritura y la animación.
- Aunque no puedan imaginar imágenes visuales, crean resultados iniciando el trabajo y ajustándolo sobre la marcha.
- La imaginación no se limita a las imágenes visuales.
La afantasía y la memoria
- A las personas con afantasía les puede resultar difícil recordar visualmente el rostro de sus seres queridos.
- Sin embargo, pueden evocar experiencias con otras personas a través de recuerdos emocionales y corporales.
- Esto lleva a reconocer que cada persona tiene una forma distinta de recordar.
La opinión de GN⁺
- Diversidad cognitiva: la afantasía muestra que existen distintas formas de percibir el mundo. Es una parte de la neurodiversidad.
- Límites de ciertas terapias: las terapias que usan imágenes visuales pueden no ser efectivas para las personas con afantasía. Se necesitan alternativas.
- Diversidad de la creatividad: las personas con afantasía también pueden mostrar un alto nivel de creatividad. Esto significa que la imaginación no depende únicamente de las imágenes visuales.
- Formas de la memoria: la afantasía muestra que la memoria no depende simplemente de imágenes visuales. Los recuerdos emocionales y corporales también son importantes.
- Conciencia social: a medida que aumenta la conciencia sobre la afantasía, hace falta un entorno social que entienda y respete distintas formas de cognición.
1 comentarios
Opiniones de Hacker News
Primera opinión: Describe la experiencia de que, al evocar imágenes visuales, solo surgen detalles específicos en lugar de la imagen completa. Se siente parecido a ver la TV a medias o concentrarse solo parcialmente mientras se maneja.
Segunda opinión: Perdió la capacidad de visualizar debido al COVID, y por eso su memoria empeoró y leer libros se volvió una experiencia distinta a la de antes. También empezó a soñar sin imágenes.
Tercera opinión: Dice que no le gustan las preguntas sobre afantasia porque son subjetivas. Puede visualizar, pero le cuesta formar imágenes concretas, y si le piden modificar lo que imagina, la imagen mental se rompe.
Cuarta opinión: Menciona el SDAM (deficiencia severa de memoria autobiográfica), relacionado con la afantasia, que es una condición en la que se recuerdan hechos de la propia vida, pero no episodios concretos.
Quinta opinión: Al imaginar, en lugar de imágenes aparecen texto o símbolos simples. Los "viajes mentales" en clases de yoga no tienen sentido, y le cuesta reconocer rostros. En cambio, sí puede imaginar sonidos o música con mucha viveza.
Sexta opinión: No puede evocar imágenes visuales, y no entiende qué significa que le pidan "visualizar una manzana". En cambio, sí puede reproducir música en su cabeza.
Séptima opinión: Señala que la afantasia se reporta más que el promedio entre personas del sector tecnológico. Propone la teoría de que, cuando falta entrada visual, la corteza visual del cerebro puede reasignarse a otros usos.
Octava opinión: Indica que faltan pruebas objetivas para diagnosticar la afantasia, y que hacen falta tests que evalúen la capacidad de forma objetiva en lugar de depender de preguntas subjetivas.
Novena opinión: Comenta que cada vez que surge un tema como la afantasia, muchas personas afirman tenerlo. Cuestiona la idea de que existe algo "normal" y que todo lo demás necesita un diagnóstico especial.
Décima opinión: Cada vez que lee sobre la afantasia, le desconcierta descubrir que la gente realmente ve imágenes dentro de su cabeza. Dice que también tiene una experiencia parecida y que sigue intentando responder esas preguntas.